jueves, 10 de abril de 2014

Leemos a Cortázar y celebramos su centenario durante el Día del Libro

Nuestra próxima cita lectora tendrá un carácter especial. Tendrá lugar en la propia biblioteca del Instituto Cervantes de Toulouse durante la celebración del Día del Libro, el miércoles 23 de abril. Participaremos en la lectura pública de textos de Julio Cortázar para recordar los 100 años que han pasado desde su nacimiento. Las efemérides (ya lo dijo Vila-Matas) son arbitrarias, gratuitas, caprichosas, muchas veces improcedentes o inoportunas pero si su celebración nos permite leer a un "grande" de la literatura y un maestro del cuento que se mantiene joven, bienvenidas sean.


Para esta ocasión, hemos escogido el comentario de unos relatos breves de su libro Historias de cronopios y de famas: Conducta de los espejos en la isla de Pascua, Posibilidades de la abstracción, Fin del mundo del fin, Acefalia, Aplastamiento de las gotas, Cuento sin moraleja, Las líneas de la mano y, dentro de la parte específica de Historias de cronopios y de famas: Costumbres de los Famas, Viajes, Conservación de los recuerdos y Comercio.

!Nos vemos el 23 de abril!

viernes, 4 de abril de 2014

Contrabando se presenta (con Bárbara Blasco y Ariana Harwicz)


 Ayer tuvimos el placer de asistir a la presentación de la joven editorial valenciana Contrabando de la mano de su fundador, Manuel Turégano, quien nos explicó los motivos que les mueven a la hora de publicar: literatura joven, desconocida, arriesgada y no convencional, de España y de Hispanoamérica. Turégano entiende la literatura como apuesta arriesgada y como declaración de intenciones, citó a Roberto Bolaño:  "Escribir es como descender al pozo más lóbrego y oscuro de la existencia. Pasar “una temporada en el infierno”, como decía Rimbaud. Es llegar hasta el fondo del horror, y una vez allí, no cerrar los ojos, no hurtar la mirada, no darse la vuelta ni salir corriendo, sino tener el valor de mirar y luego la suerte para conseguir regresar y después la valentía para contarlo todo. La literatura es un ejercicio de valor, porque es un ejercicio de riesgo. Sin riesgo no hay literatura, hay autocomplacencia, hay impostura, hay edulcoramiento, pero no hay literatura. Sólo los que son capaces de descender hasta los últimos pozos del horror, mantener allí los ojos abiertos, bien abiertos, y luego contar lo que han visto realmente, sólo esos son valientes, sólo esos son escritores, sólo ellos crean verdadera literatura. en la que el autor se atreve a desfilar ". Bellas palabras para una aventura editorial tan hermosa como quijotesca.

 Tuvimos igualmente el privilegio de conocer a dos escritoras contrabandistas: Bárbara Blasco, que presentó y expuso las líneas mayores de su obra Suerte; y Ariana Harwicz que nos habló y leyó algunos sugerentes pasajes de la obra de la que es coautora junto a Sol Pérez, Tan intertextual que te desmayás. Las dos hicieron gala de una notable habilidad como comunicadoras y consiguieron despertar la curiosidad de los lectores y tentarnos con sus propuestas literarias.



miércoles, 26 de marzo de 2014

6 de las 35 maneras de sentirse solo

En la primera parte de nuestra sesión lectora, comentamos los seis cuentos programados de Juan Pardo Vidal: “El principio de incertidumbre” y “El efecto Coriolis” aúnan literatura y ciencia en clave de humor. El primero interpela sobre el relativismo de la percepción de la obra artística, sobre la re-creación de la lectura, sobre la influencia del observador en lo observado. El segundo nos llama la atención sobre la relativa duración del tiempo, sobre los automatismos cotidianos tras los que se esconden historias extraordinarias.

El secreto de las acelgas” la interpretamos como una metáfora culinario-romántica de las relaciones de pareja: la oportunidad del abandono en su justo punto y la dificultad de apagar el fuego antes de que se consuma.

En “Lencería rosa” nos topamos con una parábola lumpen de la buena samaritana, personaje que cree que no se puede amar a alguien que no parece necesitar que lo cuiden, afirmación que se repite en la cita preliminar del último cuento que leímos: “Prefiero cortar cebolla” que, quizá fue el que más entusiamo concertó por la poesía que se respira en él, a pesar de las sombras de la soledad, el alcoholismo, la amargura y el trastorno mental. Un cuadro triste del que el autor se apiada dejándole un resquicio a la esperanza. Un relato del que en estos momentos se está haciendo un cortometraje, según nos hizo saber el autor.

Por último, comentamos “Y decirte algo terrorífico, como por ejemplo, ‘Te quiero’”, que nos muestra ese gusto que tiene el autor por los personajes masuculinos pasmados, atónitos, perdidos en la convivencia moderna y costumbrista de una comunidad de vecinos española.

Durante la segunda parte la sesión, entablamos un diálogo con el autor mediante una comunicación Almería-Toulouse que nos permitió conocer algo más de la obra de Juan Pardo Vidal, de su manera de trabajar, de sus inquietudes literarias y proyectos, de su manera de concebir y redactar una historia. El autor nos hizo partícipes de su concepción global, humanística, de la conjunción de ciencia (la matemática, la física…) y literatura que se produce en muchos de sus relatos. De hecho, él se declara un escritor “muy matemático” y reconoce ver mucha poesía en la ciencia.

En cuanto a su manera de entender el proceso creativo, nos dijo que muchos de sus relatos tienen su semilla en una frase que se repite en su mente, que contiene ya el cuento y que hay que hacerlo devenir relato. Un cuento que, para Juan Pardo Vidal, debe ser sencillo y complicado a la vez, equilibrado entre el pesimismo y la esperanza; que debe ser como la punta de un iceberg que el lector debe descubrir, gracias a la lectura y a su propia interpretación, en todo su volumen.

Finalmente, en lo tocante a sus proyectos, nos confesó que está acabando una novela que transcurre en la Sicilia de Arquímedes, en una nueva simbiosis de ciencia y literatura. Agradecemos al autor el tiempo que compartió con nosotros, así como la claridad y la simpatía que transmitieron sus palabras.

martes, 4 de marzo de 2014

Cita con Juan Pardo Vidal el miércoles 19 de marzo

En nuestra próxima cita cuentística comentaremos seis relatos del libro 35 maneras de sentirse solo ( Bilbao: Afortiori, 2011 ) del escritor almeriense Juan Pardo Vidal. Concretamente, leeremos El principio de la incertidumbre, El efecto Coriolis, El secreto de las acelgas, Lencería rosa, Y decirto algo terrorífico como, por ejemplo, "Te quiero" y Prefiero picar cebolla. Habrá para todos los gustos, historias que van del microrrelato poético a la ciencia ficción, del realismo crudo al realismo mágico, o del romanticismo urbano a la crónica del absurdo. 35 maneras de disfrutar leyendo.
Y, por cierto, el día de nuestra cita contaremos con la presencia cibernética del autor para que nos comente sus textos y nuestros lectores puedan plantearle las preguntas que deseen.

jueves, 20 de febrero de 2014

Relato policiaco: Juan Benet y Fernando Martínez Laínez



Dos han sido los cuentos que hemos comentados en la pasada sesión del 19 de febrero: Obiter dictum, de Juan Benet, y Un día de suerte, de Fernando Martínez Laínez.

El título del primero, Obiter dictum, proviene de la expresión latina que significa literalmente “dicho sea de paso” y, en lenguaje jurídico, hace referencia a los argumentos expuestos en una sentencia, que no tienen carácter vinculante, pero la complementan. 

El prolijo relato de Benet (dieciséis páginas) reproduce, en estilo directo, el interrogatorio al que es sometido Gavilán, un antiguo miembro de la legión extranjera francesa, de nacionalidad española, por parte de un inspector de policía de Alicante. Al interrogado se le sospecha alguna responsabilidad en la muerte de un antiguo camarada de armas que, supuestamente y por lo que las circunstancias del óbito indican, se ha suicidado. El inspector somete al sospechoso a toda una retahila de preguntas más o menos comprometedoras, que intentan acabar con la sangre fría y el aplomo del interrogado. Se pasa, desde el principio, a tratar de explicar las razones del viaje del sospechoso, los vínculos de antigua camaradería militar que lo unían al fallecido, los tipos de armas existentes (la del finado, instumento del suicidio, y la del sospechoso, con muestras de haber sido utilizada recientement) los movimientos de este, su fortuito  encuentro con el fallecido y el descubrimiento del cadáver por el propio Gavilán.

El relato está compuesto por la batalla dialéctica entre el comisario, que conoce parcialmente los hechos y presupone la verdad a partir de las pruebas de que dispone, y el sospechoso, que conoce perfectamente el desarrollo de lo sucedido, pero se aferra a la versión que certifica el suicidio. Así, el lector va conociendo la naturaleza y las circunstancias previas y sincrónicas de los hechos. Se va presentando versiones, cuestiones dudosas, respuestas más o menos convincentes y pruebas de convicción conocidas solo por el comisario. Obiter dictum es, pues, un típico relato policiaco de lógica e inducción: el comisario, pero, sobre todo, el lector puede resolver el enigma a partir de los argumentos, contraargumentos y pruebas. El móvil no se desvela, pero la maquinaria del crimen se va reproduciendo, dando dos series temporales: el del crimen (cuyo único testigo es Gavilán) y el de su indagación (protagonizado por el interés del comisario en buscar que todas las piezas del puzle encajen).

Este es, además, un relato que va invirtiendo el papel de varios de sus personajes: el foco que ilumina al sospechoso se desplaza, al final, al comisario, que va resolviendo el caso, y el papel del suicida y el asesino se intercambian en la presunta resolución del caso, acorde a la hipótesis solvente del comisario.

Quedó a los integrantes de nuestro Club de lectura la facultad, como si de un jurado se tratase, de decidir si el Comisario y, por tanto, Benet, nos suministraba suficientes pruebas para confirmar o denegar una posible inculpación y condena.

El segundo relato, Un día de suerte, es una estampa costumbrista del Madrid de la crisis, que narra un día de la desperanzadora vida de Venancio Rebolledo, que con sus cincuenta y seis años no vislumbra romper el cerco de una existencia ociosa, triste y precaria, con una familia en la que los lazos afectivos se reducen a la mínima expresión. Ese día de suerte es contado con humor por el autor, con un humor que se torna negro tras el encuentro, decisivo y trágico, del protagonista con un sirlero mal encarado. Su lectura y comentario nos alegró la jornada con sus giros castizos, su jerga lumpen y, sobre todo, la gracia con la que es contada la vida y los pensamientos de Venancio.

El cuento de Martínez Laínez lo hemos sacado de la antología Madrid te mata, publicado con motivo del festival Getafe Negro en el año 2008.

viernes, 17 de enero de 2014

Cine Prado y La novela experimental



Cine Prado, de Elena Poniatowska, es un breve homenaje al cine. Se trata de la carta que un espectador mexicano escribe a la actriz francesa Françoise Arnoul, de cuya persona y películas es un ferviente admirador. En ella, el protagonista, ofendido,  desea desertar de la lista de sus admiradores, y le hace un sin número de reproches a la actriz, como si de un amante despechado se tratara.
El hombre, desde el día que la descubrió en la pantalla, unió su destino al de ella, rompiendo su íntima soledad a la vez que lo iniciaba en un estado de continuo sufrimiento, de angustia y frustración. Esta obsesión por la actriz le provoca una confusión patológica entre ficción cinematográfica y realidad, entre los personajes fogosamente interpretados por la actriz, por exigencias del texto, y su verdadera naturaleza.
En el ecuador del relato, conocemos de la existencia de la mujer del protagonista, quien lo acompaña de buena fe, con la esperanza de romper el encanto que la pasional actriz produce en su marido, pero que, al cabo de los años, acaba por burlarse de su rival del séptimo arte y ahondar en la herida de su romántico y esquizofrénico marido. Un marido que, dicho sea de paso, recrimina a su amor platónico el excesivo ardor de sus escenas amorosas, su entrega sensual, su verbo descarado, las infames transparencias de su ropa interior y sus descarados contoneos.
Todo ello contado con el humor y la retórica que puede tener el  relato epistolar costumbrista de la escritora y periodista mexicana. A muchos de los lectores esta historia les hizo recordar La rosa púrpura de El Cairo (1985) de Woody Allen o El jeque blanco (1951) de Federico Fellini.

El segundo texto que comentamos fue La novela experimental, de Carme Riera. La historia narra la
conversación de un escritor en ciernes que no llega a desprenderse del estado de promesa literaria, con Clemencia, mujer madura que ejerce la prostitución en un club.
La mayor parte del relato está escrito en estilo directo, expresado en la verborrea apabullante del protagonista o en un breve diálogo interior del mismo. Daviu abruma a la aburrida Clemen enumerando las excelencias de fondo y forma de su último proyecto literario. El cuento acaba con la confesión a Clemen de una esperpéntica aparición que el frustrado escritor ha tenido dos días antes, gracias a la cual espera conseguir la inspiración necesaria para concretar su proyecto de novela experimental.
Sobra decir que el relato es una sátira del escritor moderno, con todos sus defectos: indolencia, incostancia, envidia, desconfianza, vanidad, megalomanía…

El largo discurso de Daviu, antiguo sacerdote misionero hoy funcionario de correos y asiduo al club de Clemen, va repasando, una a una, todas las peculiaridades innovadoras de su proyecto literarario: será una novela instantánea, concreta; reunirá todos los géneros en uno; será pura palabra creadora, sin artificios; sin márgenes. Las líneas crearán ideogramas. Tendrá sonidos, olores. Potenciará la imaginativa del lector. Será excitante, léase, masturbatoria. Su protagonista será un funcionario de correos con veleidades literarias…En definitiva, “un bombazo”, según Daviu.

El cuento nos permitió reflexionar sobre el tan manido proceso creador, sobre la renovación de la narrativa y sobre todos los aspectos externos que la rodean: los creadores, los agentes, los premios, los editores y toda la feria de las vanidades que subsigue.

Un club para lectores en español

El Club de lectura es un espacio de encuentro de lectores, abierto a todos. Es una puesta en común de impresiones, opiniones, conocimientos y experiencias. Nos reuniremos una vez al mes y comentaremos un cuento, un relato o un artículo que habremos distribuido previamente.


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.