martes, 19 de mayo de 2015

Amor, crimen y culpa en Cavar un foso, de Bioy Casares

Cerramos la temporada de encuentros de nuestro Club de lectura con Cavar un foso, una historia de amor y crímenes que fue publicado en El lado de la sombra (Buenos Aires: Emecé, 1962), pero que nosotros hemos recogido de la antología Historias de amor (Madrid: Alianza, 1975). Comentaremos este cuento, cuya lectura no deja indiferente, el próximo 3 de junio.

Nos sumamos así al homenaje que se le hizo a este gran escritor argentino durante el año pasado con motivo del centenario de su nacimiento.

Lectura del Quijote 2015

 La lectura de pasajes de la segunda parte del Quijote que realizamos en la biblioteca el pasado 28 de abril, así como la sesión del club de lectura del 6 de mayo confirmaron el acierto en proponer la obra de Cervantes como una lectura amena y vigente para todas las edades.
Durante la lectura pública contamos con la presencia de la clase de première del la Sección Internacional de Español del Lycée Saint Sernin de Toulouse de la mano de su profesora de literatura Maite Toca.

Disfrutamos y nos reímos con los consejos que Don Quijote da a Sancho en las horas previas a la partida de este último hacia el gobierno de la Ínsula Barataria, con las sabias sentencias de Sancho en sus funciones de juez, así como con la cómica correspondencia de Teresa Panza y la duquesa. Pero no todo fue comicidad. Comentamos el contexto histórico que enmarca el encuentro de Sancho, algunos pasajes después, con su antiguo vecino el morisco Ricote y el desdichado encuentro entre Don Quijote y el Caballero de la Blanca Luna.
De todo ello hablamos en nuestra sesión del club, poniendo en común la personal relación de cada lector con Cervantes y su obra, coincidiendo todos en que el Quijote puede ser una obra placentera si la leemos sin prisa, con curiosidad, degustándola por capítulos, como hicimos en nuestro Club.

jueves, 23 de abril de 2015

El 6 de mayo comentamos cuatro capítulos de la segunda parte del Quijote

¡Feliz Día del Libro a todos! ¡Y Feliz Día Cervantes!

Nuestro Club de Lectura también va a celebrar este año cervantino con la lectura de cuatro capítulos de la segunda parte del Quijote, de cuya edición celebramos su cuarto centenario.


Los capítulos serán estos:

  •     Capítulo XLII. De los consejos que dio don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula, con otras cosas bien consideradas
  •     Capítulo XLIII. De los consejos segundos que dio don Quijote a Sancho Panza
  •     Capítulo XLIV. Cómo Sancho Panza fue llevado al gobierno, y de la estraña aventura que en el castillo sucedió a don Quijote
  •     Capítulo XLV. De cómo el gran Sancho Panza tomó la posesión de su ínsula, y del modo que comenzó a gobernar

Nos vemos el día 6 de mayo para comentar estos cuatro capítulos y para poner en común nuestras experiencias quijotescas y cervantinas: cuál ha sido la presencia de Cervantes y Don Quijote en nuestra experiencia como lectores y como personas.

¡Y no olviden que el próximo martes 28 de abril haremos nuestra lectura pública del Quijote en la biblioteca del Instituto Cervantes de Toulouse!:

http://toulouse.cervantes.es/FichasCultura/Ficha99684_43_1.htm


jueves, 2 de abril de 2015

Isaac Rosa cuenta la España en crisis



Seleccionamos tres cuentos publicados en Compro oro (La Marea, 2014) para nuestra tertulia dedicada a Isaac Rosa. Dos de ellos (Finca con portero y Somos gente pacífica) están narrados en primera persona y tratan de la manera en la cual una comunidad de vecinos se enfrenta a un problema de gestión de la comunidad y a un problema de convivencia. Urgente, el tercer relato que comentamos, trata de la angustiosa vida de una periodista que es madre y periodista precaria.

Acompañamos la lectura de estos con cuentos con la del prólogo de Compro oro. En él el autor nos explica cuál ha sido el motivo central de todos sus relatos: explicar la realidad mediante la ficción, en oposición a una pretendida realidad aceptada, pero a su vez ficcionalizada por la política, la economía y la publicidad. Los cuentos son pues, y según palabras del autor, historias “que impugnan, discuten los relatos oficiales”. Se trata de “escribir un nosotros para que no nos lo escriban ellos”, de contraponer a las narrativas hegemónicas otras ficciones de sabor amargo que, no por cotidianas, son de más fácil digestión.

Finca con portero es una clara metáfora de la gestión inhumana y cínica de las “reformas” que una comunidad de vecinos debe aplicar a la gestión de los gastos corrientes de la finca: reestructuración, austeridad, equilibrio presupuestario…eufemismos que recortan gastos, que bajan sueldos, que desahucian porteros… para descargar sobre el más débil las embestidas de la crisis económica. El narrador, respetable exponente de una clase media orgullosa de haber accedido a un estatus de propietario de un apartamento en una finca con portero, muestra en todo momento su autocomplaciente superioridad sobre la multitud de poseedores de menor condición que viven “en uno de esos horrores de cuatro alturas sin ascensor”. Esa autocomplacencia, mezclada con un estúpido optimismo y un cínico egoísmo, muestra a un protagonista que, como buena parte de sus convecinos, se niega a pensar en clave solidaria y tiene su contrapunto en la dramática historia de la degradación de las condiciones laborales del portero.

Somos gente pacífica repite la ambientación vecinal del relato anterior y la narración en primera persona, pero aquí el tono se vuelve más crispado y el lenguaje menos amable. El desencadenante del conflicto (narrativo y social) es la iniciativa por parte de un vecino, de colgar una pancarta que el resto de la comunidad considera fuera de lugar, extemporánea y provocadora. La indignación de los vecinos y sus reuniones en el bar de enfrente para conminar al peculiar vecino de abortar su iniciativa y deponer su actitud, van planteando cuestiones éticas como la dicotomía entre espacio privado y espacio público, el de la tolerancia y la intransigencia, el del respeto a la minoría y el racismo o el de la desconfianza y la convivencia. Un final abierto nos deja con  el irresuelto enigma de cuál era el mensaje o la reivindicación de la polémica pancarta.

Por último, y para salir del ambiente vecinal, propusimos la lectura de Urgente, que a la premura y el desasosiego del relato se añade un ritmo sin resuello, rápido, con elipsis que hacen avanzar el tiempo narrativo y que contagian la angustia y la ansiedad del protagonista al lector. La precariedad laboral, la soledad, la deshumanización de la comunicación, se juntan para mostrar una estampa corriente de la vida urbana de todos los días.

Nuestras lectoras se mostraron felices de poder descubrir el realismo social de Isaac Rosa.

lunes, 16 de marzo de 2015

Leemos a Isaac Rosa

Para nuestra cita del 1º de abril, vamos a leer dos cuentos incluidos en la colección de relatos de Isaac Rosa titulada Compro oro (Madrid: La marea, 2013).

Ambos transcurren en una comunidad de vecinos en el contexto de la crisis económica de los últimos años: Finca con portero y Somos gente pacífica.

Como bonus, y para salir un poco del ambiente vecinal de los dos cuentos anteriores, proponemos otra narración realista que plasma la angustia de una joven madre con empleo precario: Urgente.

Buena lectura a todos. ¡Nos vemos 1º de abril sin "poisson d'avril"!

jueves, 5 de marzo de 2015

Un tercero de BUP y un amigo con halitosis



"La velocidad de los jardines" se adentra con nostalgia en la remembranza de un curso escolar: un 3º de  BUP de letras. Es una historia contada en primera persona con la sensibilidad a flor de piel de sus protagonistas adolescentes. Aquellos que se enamoran en masa de la tardona Olivia Reyes,  perturbadora e incomprensible; aquellos que deben tomar sus primeras decisiones vinculantes (religión o ética, manualidades u hogar, balonmano o ajedrez…); aquellos que se atreven a no reprimir sus pulsiones, su timidez o su rebeldía.

Las normales peripecias de esos años se jalonan cómicamente con los temas y los personajes que los profesores proyectan en la pizarra, como en un cine de barrio: Platón, el zar Nicolas, el desvergonzado Catilina, los arcos de medio punto, los ablativos, las causas económicas de la guerra… Y ese delicado ciclón de los sentimientos surge bajo la luz de primavera y descarga su lluvia a final de curso, en vísperas de los exámenes finales.

“La luz lo explica todo”, nos confiesa enigmáticamente el narrador cuando describe el insultante amor de Olvia Reyes por el introvertido Aubi que “despreciaba las cosas importantes”, furioso con todos. 

El cuento conmovió a muchos de nosotros y nos hizo recordar algún que otro texto literario de juventud, como el poema Roman de Rimbaud que comienza así: On n'est pas sérieux, quand on a dix-sept ans…

Si el relato de Eloy Tizón sobresale en lo estético,  "El olor de la verdad", se muestra incisivo en lo ético. El relato de Pedro Ugarte, que cosechó muy buenas críticas de muchas de nuestras lectoras, relata una historia muy simple:  Antón y Jorge son amigos. Ambos trabajan como profesores en la universidad de una pequeña ciudad española. El primero padece una halitosis nauseabunda que produce la fuga y la burla de toda compañía circundante.Del escarnio al que se ve sometido Antón, también participa su amigo. Un día, Jorge decide informar a su amigo de las consecuencias  de su embarazoso defecto.

Esta historia da pie al autor para cargar las tintas contra la hipocresía de las pequeñas ciudades, con su clima social y sus relaciones basados en el disimulo y la hipocresía, donde “la verdad nunca se dice, pero, al final, se puede ver”. Una ciudad donde se cultiva una telaraña de relaciones que nada tienen que ver con la amistad.

El relato incluye una interesante digresión sobre la conveniencia o no de practicar la sinceridad, lo que lleva al narrador a decir que dicha supuesta virtud , ejercitada indiscriminadamente, amenaza con dinamitarlo todo: amistada, amor, convivencia… La sinceridad despierta los peores instintos: el crimen, la venganza, represalias…

Nosotros llegamos a la conclusión de que la sinceridad debe utilizarse con sentido común, porque la sinceridad es un concepto absoluto, objetivo, que es el de comunicar la propia verdad, pero la verdad es un concepto relativo, subjetivo, que puede ser irreal, parcial y nocivo para los demás, consumible “con moderación”.

Un club para lectores en español

El Club de lectura es un espacio de encuentro de lectores, abierto a todos. Es una puesta en común de impresiones, opiniones, conocimientos y experiencias. Nos reuniremos una vez al mes y comentaremos un cuento, un relato o un artículo que habremos distribuido previamente.


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.